El uso de smartphones está cambiando la manera en la que los dedos y el cerebro se comunican entre sí.

¿Qué dice la noticia?

El uso de smartphones está cambiando la manera en la que los dedos y el cerebro se comunican entre sí.

¿Cómo lo supieron?                                                                                                                                                                      Los investigadores monitorearon los cerebros de los voluntarios utilizando electroencefalogramas(EEG), que detectaban la actividad cerebral asociada al uso de los pulgares y las puntas de los dedos.
Los teléfonos de los participantes proveyeron datos sobre cuánto y cómo habían sido utilizados durante el día.
Combinando los registros, tanto de los EEG como de los dispositivos móviles, se observó claramente que los usuarios de smartphones tenían picos de actividad mucho más altos en las regiones del cerebro asociadas a los dedos. Cuanto más utilizara el sujeto el teléfono, mayor era su nivel de actividad cerebral en esas zonas. Resultó que el cerebro es muy sensible a las señales de los dedos involucrados en la utilización de teléfonos celulares.


¿En qué avanza el estudio?
Los pulgares oponibles nos han dado a los animales una ventaja adaptativa notable al permitirnos usar herramientas.Recientemente, los humanos empezamos a utilizarlos para tipear cosas en pantallas táctiles. Lo hacemos durante varias horas al día todos los días, es un movimiento repetitivo hecho durante un montón de tiempo, y eso hace que cambiemos rápidamente.
Este estudio nos muestra que los dispositivos que llevamos en el bolsillo tienen muchísima información acerca de cómo utilizamos nuestros dedos. Pone de manifiesto que las diferencias entre individuos respecto a las señales cerebrales asociadas con las falanges, puede ser explicada por cuánto usan el celular.
Otros estudios serían necesarios para saber si qué hacés con el teléfono también influye sobre tu cerebro.


¿Para qué sirve?
Obvio que no para poner el teléfono arriba de la mesa y excusarte cuando al otro le molesta. El síndrome del túnel carpiano y otras patologías de las articulaciones siguen estando asociadas a un uso excesivo de los dispositivos tecnológicos.
Está bueno saber que los actos repetitivos en un momento se confunden con la naturaleza y se vuelven parte de ella. La tecnología modifica nuestro «estado natural» y nos transforma también anatómicamente.
Y posta, no me jodan, ya estamos en la de partehumanoparterobot.

http://www.iflscience.com/brain/how-smartphone-use-changing-way-thumbs-and-brains-communicate/