El temita del hilo dental podría ser un mito.

¿Qué dice la noticia?

El temita del hilo dental podría ser un mito.

¿Cómo lo supieron?
Durante las últimas 4 décadas, el gobierno estadounidense viene recomendando intensivamente la utilización de hilo dental en sus Dietary Guidelines for Americans, un documento de difusión de prácticas saludables que la agencia de salud elabora cada 5 años donde todas las recomendaciones deben estar basadas en conocimiento científico de calidad.
Hace dos semanas, la Associated Press (AP), una de las agencias de prensa más importantes del mundo (sino la más) publicó un reporte sobre la llamativa falta de uso frecuente de hilo dental entre las recomendaciones de la Guideline de este año. En una carta a la AP, el gobierno admitió que esto se debía a la falta de evidencia al respecto.
La AP, entonces, procedió a revisar toda la investigación conducida durante los últimos 25 años, en la que básicamente se compararon los resultados de lavarse los dientes con cepillo o con cepillo + hilo dental. La evidencia a favor del hilo resultó bastante débil a la hora de determinar si ayuda a remover la placa que luego forma sarro y promueve, principalmente, problemas en las encías.
Los estudios citados por las dos principales entidades profesionales de la salud dental (la Asociación Dental y la Academia de Periodoncia) o bien extrapolaban los métodos o habían sido realizados en muy pocas personas. Algunos duraban dos semanas, muy poco para evaluar el desarrollo de caries o enfermedad gingival (de las encías).
La lista sigue; estudios que evaluaron una sola pasada de hilo dental en 25 personas, estudios que medían bacterias y ni consideraban las enfermedades de las encías, estudios basados en “alarmas” como el sangrado o inflamación. O sea, nada concluyente que relacionara causalmente la utilización de hilo dental con problemas bucales.

¿En qué avanza el estudio?
Varios médicos admitieron que la recomendación de utilizar hilo dental es más intuitiva que basada en conocimiento producido por la investigación. Señalan que sería bueno conducir estudios en grupos de riesgo, como diabéticos y fumadores (que suelen tener más problemas de encías) y que muchas veces el problema es que la gente se pasa mal el hilo dental, moviéndolo para adelante y para atrás en vez de para arriba y para abajo. Como las lesiones y daños que ocasiona son poco frecuentes y, bien utilizado ayuda a limpiar zonas difíciles de alcanzar de los dientes, el argumento termina siendo “sospechamos que funciona y tiene bajo riesgo y costo, así que lo recomendamos”.
Hasta acá, todo pareciera, si bien no muy minucioso, razonable. Y lo es más si miramos los números. El mercado global del hilo dental levanta algo así como 2mil millones de dólares por año (la mitad en Estados Unidos) y es muy importante para las marcas contar con el sello de recomendación de la Asociación Dental. Para obtener el sello, les cobran U$S14500 para evaluar el producto y U$S3500 por año. La Asociación dice que revisa rigurosamente los productos y que no obtiene ganancia por ello, pero los protocolos pueden ser propuestos por las mismas empresas. LO DEJO A TU CRITERIO.

¿Para qué sirve?
En la comunicación pública de la ciencia, la falacia de autoridad es moneda corriente. Como, en general, desde los medios y la educación no se entrena al consumidor promedio para cuestionar métodos, parece que basta con decir que “tal persona o asociación lo recomienda” para que el producto sea legitimado. Bueno, no confíen, pregunten.

http://bigstory.ap.org/f7e66079d9ba4b4985d7af350619a9e3