Los niños que reciben educación religiosa tienen problemas para distinguir ficción de realidad.

¿Qué dice la noticia?

Los niños que reciben educación religiosa tienen problemas para distinguir ficción de realidad.

¿Cómo lo supieron?                                                                                                                                                            Para el estudio, los investigadores separaron a 66 niños de 5 y 6 años en cuatro grupos: chicos que asisten a la escuela pública y van a la iglesia, chicos que asisten a la escuela pública y no van a la iglesia, que asisten a escuelas religiosas y van a la iglesia y que asisten a escuelas religiosas y no van a la iglesia.

A cada grupo se le presentaron tres tipos de historias: bíblicas, fantásticas (en las que el elemento divino era reemplazado por magia) y realistas. Luego se les pedía que dijeran si el protagonista era real o imaginario.
Todos los niños concluyeron que los protagonistas de las historias realistas, que narraban hechos cotidianos y sucesos ordinarios, eran personas reales. Cuando a los chicos les leían historias religiosas, como el Arca de Noé, los juicios eran diferentes. Los niños expuestos al discurso religioso, fuera en la escuela o en la iglesia, decían que los personajes eran reales, mientras que los que tenían contacto con la religión los creyeron ficticios. Además, cuando se les leyeron historias fantásticas en las que tenían lugar eventos imposibles, ya fueran mágicos o sobrenaturales (como animales que hablan), los niños sin exposición a la religión eran significativamente mejores identificando a los personajes como imaginarios. De hecho, los chicos no laicos, relacionaban los hechos aparentemente imposibles logrados mediante la intervención divina (como Jesús conviertiendo el agua en vino) con los presentados en las narraciones fantásticas. De esta manera, justificaban las clasificaciones erróneas.


¿En qué avanza el estudio?
La investigación sugiere que la exposición a la religión tiene un profundo impacto en la habilidad de discernir realidad de ficción, ya sea presentando lo imposible mediante relatos religiosos o fantásticos.
Los investigadores aceptan que el estudio es correlacional, ya que se tiene en cuenta un solo factor y tal vez lo que haya afectado los resultados sea otra variable que no se tuvo en cuenta en el estudio. Sin embargo, creen que la religión es el principal factor.


¿Para qué sirve?
Si su hijo hace una pregunta incómoda consulte aquí. El Dios que todo lo sabe y que termina rápido con los “por qué” puede tener más consecuencias de las que se imagina. Ciencia y religión no son enemigos, ningún rayo iracundo le va a caer desde los cielos por googlear un poquito y probablemente le ahorre confusiones al niño. Y si usted no es religioso, piense que al elegir colegio, como en muchas otras cosas, lo barato sale caro y su querida cría podría resultar ser poco receptiva a las relaciones causales que tanto hacen por nuestro entendimiento.

http://www.huffingtonpost.com/2014/07/21/children-religion-fact-fiction_n_5607009.html?ncid=fcbklnkushpmg00000043&ir=Science