Los cerebros no pueden ser clasificados en dos categorías excluyentes (cerebro femenino/cerebro masculino)

– Cómo lo supieron?
El equipo analizó las resonancias magnéticas de 1400 personas y no pudieron encontrar consistencia entre las imágenes para afrimar que había un cerebro típicamente masculino y otro típicamente femenino. Del total analizado, solo el 8% coincidía plenamente con los rasgos típicamente asignados a uno y otro sexo.
Los investigadores compararon sus resultados con otro estudio en el que se analiza la correlación entre áreas activas del cerebro y actitudes, intereses y comportamientos de más de 5.500 individuos, encontrando muchas similitudes. Si bien en ambos estudios ciertas áreas del cerebro con determinado nivel de desarrollo eran más frecuentes en uno u otro sexo, cuando se veían todos los datos juntos no era posible hacer afirmaciones robustas al respecto, ya que se superponían muchísimo.
– En qué avanza el estudio?
Hay mucha bibliografía que sostiene la hipótesis de un dimorfismo sexual, o sea que hay dos tipos de cerebro y uno es femenino y otro masculino. Para que esto pudiera afirmarse debería observarse, por un lado, que los rasgos típicamente masculinos no aparecen en los cerebros femeninos (y viceversa) y por otro, que en los cerebros femeninos solo hay rasgos femeninos (y viceversa).
En este estudio, no se observa ninguna de las dos cosas, aportando evidencia para desestimar la teoría dismórfica del cerebro.
Por otro lado, hoy la teoría acerca del desarrollo cerebral es la de la red neuronal, que sostiene que el funcionamiento del cerebro depende de cómo se establecen las conexiones entre sus partes. Estas redes neuronales se van formando a lo largo de la vida (por ejemplo, los adictos «conectan» el olor de una determinada sustencia con el lugar que procesa el placer). Dada la inconsistencia para afirmar el dimorfismo, cobra más fuerza la idea de que los rasgos que se repiten con más frecuencia en uno u otro sexo pueden tener un origen cultural, ya que cada uno desarrolla las conexiones que más estimula y sabemos que a varones y mujeres no se nos alienta a tener los mismos comportamientos e intereses.
– Para qué sirve?
La distinción hombre/mujer depende cada vez menos de los genitales que se posean y esto deja vacante el lugar de la justificación biológica para asignar aptitudes. Desde hace tiempo, el cerebro viene cumpliendo ese rol, con estudios que «casualmente» comprueban que todas las habilidades que la sociedad valora son más frecuentes en los hombres.
Así que sirve para que la próxima vez que nos encontremos con un pichón de Manes le podamos revolear los ojos y mandarlo a leer.

https://www.nbcnews.com/better/wellness/can-you-tell-which-brains-are-male-neither-can-these-n471751