Las personas trans enfrentan desafíos tecnológicos especiales cuando tienen que decidir sobre su reproducción.

¿Qué dice la noticia?

Las personas trans enfrentan desafíos tecnológicos especiales cuando tienen que decidir sobre su reproducción.

¿Cómo lo supieron?
Preguntándoles. Esto podría parecer elemental y casi el anti-método, pero la población trans ha sido sistemáticamente ignorada a la hora de construir estadísticas, políticas públicas y prácticas médicas; o sea, conocimiento en general.
La autora de este trabajo se especializa en el estudio de tecnologías de preservación de la fertilidad y ha comenzado a elaborar estadísticas sobre la relación de la comundiad trans con las prácticas médicas disponibles.
El problema es el siguiente; muchas veces, al elegir transicionar las personas quedan estériles. Esto se debe principalmente a que los tratamientos hormonales de transición anulan la fertilidad y entonces, si quieren conservar la posibilidad de tener hijos deben recurrir a alguna tecnología de preservación de la fertilidad.
En esta investigación, la autora divide el tema en dos grupos: mujeres que transicionan a varones (FTM) y varones que transicionan a mujeres (MTF).
En el caso de lxs FTM, los desafíos son mayores porque es más difícil colectar y conservar óvulos que espermatozoides. Para estimular el crecimiento de los óvulos se necesita tratamiento hormonal y para extraerlos del cuerpo un procedimiento invasivo. El tratamiento hormonal puede hacer sentir muy mal a estar personas, ya que tienen que consumir hormonas femeninas cuando quieren reforzar sus ragos masculinos. Para lxs que hayan estado en tratamiento de testosterona por varios años, el proceso es más largo ya que para colectar los óvulos en general se requieren varios ciclos menstruales y en su caso son aún más porque que sus óvulos alcancen la maduración necesaria es más difícil. Por otro lado, el útero representa otro problema. Algunas personas trans de este grupo se someten a histerectomías completas en las que todos los órganos femeninos se remueven. Si la persona aún tiene útero, tampoco está garantizado que quiera transitar un embarazo, ya que en general se asocia la gestación con la feminidad. Si no lo tiene o no quiere usarlo no es tan fácil generar embriones con óvulos congelados en un cuerpo ajeno. Si esta persona tuviera una pareja mujer o dispuesta a usar su útero podría funcionar como cuerpo gestante, pero sino debería ser un tercero.
Para lxs MTF, el proceso de obtención y conservación de esperma es sencillo y no requiere planearlo mucho. Uno podría pensar que eyacular podría tener también efectos negativos sobre la identidad al estar asociado con la masculinidad, pero ningún informante reportó incomodidad al respecto. Probablemente tenga que ver con que la menstruación suele estigmatizarse mientras que la eyaculación suele reforzarse positivamente. Lxs MTF tampoco demostraron especial entusiasmo respecto a poder gestar ellxs mismxs, posiblemente porque el transplante de útero aún sea una tecnología incipiente y no muy conocida.
Sin embargo, en el caso de lxs MTF el tratamiento hormonal en términos de fertilidad es menos reversible que en el caso de lxs FTM. Lxs FTM que toman testosterona pueden permanecer fértiles muchos años mientras que lxs MTF que toman estrógeno pueden quedar definitivamente estériles a los 3 meses.

¿En qué avanza el estudio?
En primer lugar, es un documento de posición sobre personas trans elaborado a partir del contacto con personas trans. Como dije antes, suena loquísimo, pero pensemos que hasta no hace mucho (con la teoría del cuerpo equivocado por ejemplo) lxs médicxs cis decidían cómo tratar a estas personas a partir de lo que ellxs construían de lo transgénero.
Por otro lado, nos introduce otro aspecto clave en la vida de una persona trans, que es que debe enfrentarse a tomar la decisión de conservar su fertilidad o no a costa de muchos factores; los tratamientos muchas veces son carísimos y deben pagarlos de su bolsillo, lxs profesionales de la salud que lxs atienden los desconocen y no les hablan del tema, el estigma social además de afectar estos dos aspectos del acceso también afecta el deseo (¿cómo van a tratar a mi hijo si yo soy trans?) y principalmente, tal vez sean mucho más chicos que la mayoría de las personas que se enfrentan con la pregunta de querer tener hijos. Todas las tecnologías anteriormente nombradas pueden ser aplicadas sobre un cuerpo después de la pubertad. A veces, la decisión de transicionar se da en la adolescencia o la adultez, pero otras veces se toma durante la niñez y justamente suele retrasarse la pubertad para no empezar a desarrollar rasgos que no se condigan con la identidad del individuo. Para niñxs, las tecnologías de criopreservación de tejido de ovarios y testículos es experimental, así que hay que hacerles la difícil pregunta que representa elegir la identificación con el género elegido o perder la posibilidad de tener hijxs.

¿Para qué sirve?
Para pensar en el derecho a la reproducción como algo verdaderamente universal e inclusivo.

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