Las mujeres tienen más probabilidades que los varones de morir esperando un transplante, y aunque no se sabe por qué, en el camino descubrieron que los corazones artificiales están diseñados para varones.

– Cómo lo supieron?
Muchas veces, los pacientes que necesitan un transplante de corazón tienen que esperar que llegue el órgano adecuado cuando su propio corazón ya dejó de funcionar. En ese interín, deben usar un corazón artificial que hace el trabajo más básico del órgano para mantenerlos vivos.
SynCardia, la compañía que fabrica los corazones artificiales más utilizados, tiene un solo modelo aprobado por la FDA cuya capacidad es de 70cc. La empresa declara que el 88% de estos dispositivos es usado por varones y el 12 por mujeres. ¿Por qué? Porque muchas veces es demasiado grande para las pacientes (el primero que fabricaron era de 100cc para poder probarlo en animales, pero no iba a poder ser usado en casi ninguna persona).
Si bien este corazón de 70cc está hace 12 años en el mercado, otro modelo más pequeño, de 50cc recién fue presentado para tramitar su aprobación en 2014. Así que lo supieron haciendo los millones de papeles que hay que hacer cada vez que tuvieron que pedir autorización especial para usar el de 50cc en una mujer a la que el corazón de 70cc no le hubiera servido.
– En qué avanza el estudio?
De los 5 millones de estadounidenses que sufren alguna cardiopatía cada año, el 10% va a desarrollar una condición grave. De ese 10% solo el 1% va a ser transplantado y de ese 1% solo el 10% va a necesitar un corazón artificial para sobrevivir entre la primer cirugía que remueve el órgano que ya no funciona y el transplante. Así que el mercado es bastante chico. La cosa es que en ese mercado chico, de aquellos que optan por/necesitan un corazón artificial, el 80% son hombres. Los costos de lanzar un producto como este haciendo todas las pruebas necesarias son muy grandes, así que para SynCardia lo más conveniente es hacer un corazón artificial diseñado para varones. Sí, aunque estemos hablando de la vida de personas y no de por qué cuesta tanto encontrar una caja de herramientas en colores pastel.
Hay muchísimos factores que inciden en si una persona va a recibir un transplante o no, no es la primera opción de nadie. Y por eso es tan difícil determinar por qué de las personas que están en lista de espera para un corazón, las mujeres tienen más probabilidades de morir. Las decisiones médicas empiezan mucho antes de ese momento, y por ejemplo sabemos que en general las mujeres son mayores que los varones cuando su corazón empieza a fallar y eso hace que el transplante sea más complicado o que en general los corazones donados provenientes de mujeres tienen más altas tasas de rechazo. Por otro lado, los médicos tratan diferente a los varones y a las mujeres. Varios estudios muestran que a las pacientes se les prescriben menos analgésicos porque se subestima su dolor, lo que podría generar retraso en los diagnósticos. Así que por ahora no tenemos idea de qué variable habría que aislar para que las mujeres que están esperando un corazón tengan mejores chances de un transplante exitoso.
– Para qué sirve?
Primero, para pensar en políticas que estimulen o exijan a las empresas patentar tecnologías que no sean casi de uso exclusivo de un sexo (ahí tenés una buena quita de retenciones). Y también para darnos cuenta que incluir la variable de género a la hora de estudiar una cuestión no tiene fines acusatorios sino que es necesaria para poder desentrañar complejidades y no quedarnos con diagnósticos a medias.

 

https://motherboard.vice.com/en_us/article/a-heart-two-sizes-too-big


 

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