La gente sin olor a chivo igual usa desodorante.

¿Qué dice la noticia?

La gente sin olor a chivo igual usa desodorante.

¿Cómo lo supieron?                                                                                                                                                          Hace unos años, un equipo de investigación descubrió que un gen, el ABCC11, es el responsable de que las personas produzcan cera húmeda o seca en sus orejas. Luego, relacionaron esta característica con el olor de la transpiración. Las personas que fabrican la versión seca de la cera tampoco tienen una sustancia química en las axilas que es el alimento de las bacterias que causan el mal olor.
Un estudio reciente para determinar la exposición química de mujeres y sus bebés en Inglaterra determinó que las personas sin este gen (y por lo tanto sin olor en su transpiración) igual usan desodorante.
En la investigación se tomaron muestras de sangre (que contienen material genético) y se hicieron encuestas a 6495 mujeres. Las voluntarias debían consignar qué productos de higiene utilizaban diariamente.
Al contrastar los datos obtenidos con un análisis genético, se halló que de las 117 mujeres que no tenían el gen para producir olor, tres cuartos igual utilizaban desodorante diariamente.


¿En qué avanza el estudio?
El ABCC11 resulta ser el único factor determinante a la hora de que una persona tenga olor a chivo o no. Mientras que sólo al 2% de los europeos les falta este gen, en el este de Asia y Corea es lo más normal. Por alguna razón en estas zonas del mundo, apestar fue una característica que la evolución eligió suprimir en los últimos años.
Como el estudio no tenía como objetivo caracterizar el uso de desodorante, no se pueden sacar conclusiones sobre por qué las mujeres sin olor usan desodorante igual. Aunque el equipo no encuestó ni tomó muestras de hombres, creen que los resultados se pueden generalizar, si bien hay estudios que demuestran que son un poco menos constantes a la hora de usar desodorante.

¿Para qué sirve?
Este tipo de hallazgos sugiere que la publicidad genera situaciones de presión social en las que preferimos mostrarnos en conformidad. Terminamos anulando nuestra conciencia corporal para entrar en una supuesta norma.
Por otro lado, a mi me sirve para contestarle a todxs los nabxs que se siguen sorprendiendo de que no use corpiño.

https://www.scientificamerican.com/article/people-without-underarm-protection/?WT.mc_id=SA_Facebook