La creencia de que la inteligencia es una virtud masculina empieza en la niñez.

¿Qué dice la noticia?

La creencia de que la inteligencia es una virtud masculina empieza en la niñez.

¿Cómo lo supieron?
El equipo realizó cuatro experimentos con diferentes muestras de niños de 5,6 y 7 años (75% eran blancos y todxs de clase media insertos en el sistema escolar formal).
1- Se les contó una historia sobre una persona que era «muy pero muy inteligente» sin darles ninguna pista acerca de si era varón o mujer. Después les mostraron 4 imágenes de adultxs que no conocían (dos varones y dos mujeres)elegidos especialmente en función de su atractivo y de las pistas que ofrecían por su vestimenta acerca de su profesión para que fueran parejos y los niñxs tuvieron que decir quien creían que era el personaje de la historia.
En otra instancia, veían pares de adultxs y tenían que adivinar quien era muy inteligente y, por último, tuvieron que unir objetos (como un martillo) y atributos (como inteligente) con fotos de varones y mujeres.
Los investigadores después clasificaron los resultados según los niñxs hubieran manifestado asociaciones entre la inteligencia y su propio género y la contrastaron con los resultados de asociar amabilidad y género(rasgo estereotípicamente femenino). A los 5 años, no había mayores diferencias entre la asociación de la inteligencia con el propio género, pero las nenas de 6 y 7 eran mucho menos propensas a pensar que otras mujeres eran inteligentes. La amabilidad como atributo dio resultados similares a la inversa.
2- Se replicaron los experimentos pero con imágenes de niñxs además de las de adultxs y los resultados se mantuvieron.
En esta fase también se testeó la percepción de los logros académicos con experimentos similares en los que en vez de preguntar por la inteligencia se preguntaba por «tener muy buenas notas». En este caso, tanto las niñas como los niños tendían a asociar el buen rendimiento académico con personajes femeninos (cosa que se corresponde con la realidad a esa edad), pero aún así no cambiaban respecto a la inteligencia. Esto indica que no necesariamente asocian una cosa con la otra .
3- Se presentaron dos juegos a los niñxs de 6 y 7 años. Uno diseñados para «chicxs muy muy inteligentes» y otro para «chicxs que se esfuerzan mucho». Después se les hicieron cuatro preguntas para determinar su interés en estos juegos y se repitieron algunas instancias adpatadas del experimento 1 para establecer la correlación entre el interés y la asociación de la inteligencia con la masculinidad. Las nenas demostraron mucho más interés en el juego para perseverantes que en el juego para inteligentes y los resultados de la asociación fueron los mismos que en el experimento 1(puede tener que ver con esto https://www.facebook.com/labarbiecientifica/posts/1072518439521657)
4- Se presentaron los mismos juegos del experimento 3 a niñxs de 5 años. Los resultados no variaron entre géneros.

¿En qué avanza el estudio?
En enero de 2015, Science publicó un estudio acerca de áreas del conocimiento que se asocian con la brillantez y la poca cantidad de mujeres que se dedican a ellas. Este estudio relaciona la idea de la inteligencia como un atributo masculino en niñxs e identifica el momento (entre los 5 y los 6 años) en el que se afianza el estereotipo, planteando que probablemente esto influencie los intereses de los chicxs y genere la falta de mujeres en campos para los que se cree que hay que tener habilidades cognitivas especiales.

¿Para qué sirve?
Es necesario ver cómo estas tendencias se replican en diferentes grupos demográficos, pero puede tenerse en cuenta para pensar políticas de promoción de la vocación científica y equidad de género que comiencen en la niñez.