La Barbie Científica

Soy Agostina Mileo, Licenciada en Ciencias Ambientales, Máster en Comunicación Científica, Médica y Ambiental y Doctoranda en Historia y Epistemología de la Ciencia

 

Decidí ser La Barbie Científica cuando decidí atacar primero. La Barbie fue mi manera de no ser Marimar sacando el collar del barro con los dientes cuando me abatieran con prejuicios. La Barbie es la forma que encontré para que parezca que me río de mí cuando me estoy riendo de vos.
La Barbie es un experimento académico que en cuanto personaje es también una construcción artística. La historia de cómo una no-actriz/no-dramaturga/no-artista armó un alter ego. Son la fehaciente evidencia del famoso ensayopruebayerror aplicado al momento en el que decidí hacer algo bastante a ciegas.
Al que lea lo invito a encontrarse con su lado Barbie. A ser frívolo y cínico con lo que le duele que piensen de él. A ponerle glitter al bullying. A no tenerle miedo a parecer lo que somos.

 

La mayor parte del tiempo estoy detenida. Miro atravesando lo primero que se cruza con mi vista y lo descarto, como si no existiera, para mirar un vacío que no existe pero entendí presente. Espero, casi todos mis días entreno la espera.


Espero preguntas. Casi siempre son las mismas tres o cuatro, las mismas tres o cuatro que le hice a mi mamá, a mi abuela y a mi maestra de jardín. Me siento a esperar que lleguen, que vuelvan, que hagan el camino y se transformen en esas preguntas que después le hice a mi maestra de primaria, a mis amigos, a una botella, a una noche prematuramente terminada, a un amor con la respiración entrecortada y a un texto académico. La curiosidad mató al gato, dicen. Y en la vida siguiente fue científico, digo.


El trabajo es la forma de la identidad en la adultez, que es como otra vida de gato. Yo voy de lo general a lo más general, todo el tiempo. A veces es difícil que te gusten muchas cosas. El limbo en realidad hace toda la diferencia. Ese momento en que una vida que se terminó decide ser la siguiente. Ese momento en que está bien que las preguntas no tengan respuesta, porque no existen para eso.


Un día mientras esperaba me di cuenta de que eso de que la cosa es lo que es más allá de lo que piense de ella también se aplica al espejo. De repente casi me caigo, un golpe sordo en la nuca me sacó los ojos para afuera y me cerró la garganta. Volví a respirar cuando pude y me di cuenta de que habían llegado las preguntas, que ya estaban en su próxima vida.
La ciencia es todo lo que ocurre mientras convivimos con una pregunta. Eso. Eso es lo único que pude saber hasta ahora, es lo que me escupió el último limbo. Que respuesta y solución no sean la misma cosa es lo que viene. Entre una y otra afirmación, la existencia presente. Algo de lo que pasa así es lo que van a ver escrito.