Abortar no tendría efectos negativos en la salud mental.

– Cómo lo supieron?
Durante 5 años, el equipo realizó seguimientos a 956 mujeres que solicitaron abortos en 21 estados de USA. Dividieron la muestra en dos grupos: las que accedieron al procedimiento y las que fueron rechazadas porque su gestación estaba más avanzada que lo que estipula la ley. A este último grupo, a su vez, también lo dividieron en dos: las que tuvieron abortos espontáneos o clandestinos y las que llevaron el embarazo a término. Cada seis meses, los investigadores las entrevistaban para evaluar su salud mental.
Resultó que en el corto plazo, las que no habían podido acceder al aborto experimentaban mayor ansiedad y baja autoestima que las que accedieron. Esto era especialmente intenso en aquellas que terminaron abortando, probablemente debido a que tenían que trasladarse a otros estados y ahorrar más dinero para hacerlo cuando no tener plata para mantener a unx niñx era una de las causas para decidir abortar .
Luego de 6 meses y a lo largo del tiempo hasta los 5 años después de haber solicitado el aborto, los niveles de depresión, ansiedad y autoestima de ambos grupos permanecieron equiparados.
– En qué avanza el estudio?
La creencia de que un aborto puede provocar daños en la salud mental es también una política de restricción del acceso al procedimiento. En varios estados, es mandatorio que las pacientes asistan a sesiones de terapia y se les dan folletos que les advierten acerca de los efectos psicológicos y psiquiátricos que podría tener su decisión. Este estudio funciona como prueba que dichas advertencias e intervenciones no están sostenidas por ningún argumento basado en evidencia.
– Para qué sirve?
Por un lado, claramente para dejar de decir cualquier cosa y basar políticas públicas y procedimientos de atención médica en mitos.
Por otro lado, sería bueno saber si lo mismo sucede en países en los que el aborto es ilegal. Si las mujeres que acceden a abortos clandestinos experimentaran problemas de salud mental en el largo plazo, este argumento tan difundido para desalentar abortos podría funcionar para «dar vuelta la tortilla» situando el problema en la clandestinidad y estigma de la práctica y no en la práctica en sí.

http://www.thedailybeast.com/articles/2016/12/14/study-abortion-doesn-t-harm-women-s-mental-health-but-denying-one-does.html?via=twitter_page

 


    

 

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